Informe Uruguay

¿Qué buscas en Informe Uruguay?

NEWSLETTER GRATUITO





SEMANARIO INFORME URUGUAY ¿QUIÉNES SOMOS?

MENSAJES DE LA REDACCIÓN

STAFF

SITIOS AMIGOS


Hypatia de Alejandría, una gran figura del librepensamiento universal. Featured

AUTOR  Elbio Laxalte Terra
Rate this item
(1 vote)

Si hay un nombre que los científicos y personas libres de la historia han pronunciado con dulzura y respeto ha sido sin dudas el de Hypatia de Alejandría. Nombre de mujer que se fue trasformando en símbolo del librepensamiento y de la resistencia al dogma, a la superchería, a la discriminación y a la opresión espiritual y material de la humanidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Artículo de Elbio Laxalte Terra

 

 

 

 

Si hay un nombre que los científicos y personas libres de la historia han pronunciado con dulzura y respeto ha sido sin dudas el de Hypatia de Alejandría. Nombre de mujer que se fue trasformando en símbolo del librepensamiento y de la resistencia al dogma, a la superchería, a la discriminación y a la opresión espiritual y material de la humanidad.

 

El próximo año 2015, en el mes de marzo, se harán los 1600 años de su muerte. Pero, a pesar del tiempo trascurrido, sin dudas Hypatia es hasta hoy, y seguramente lo será más aun en el futuro, uno de los astros del librepensamiento, una eminente antorcha de libertad, que alumbrará nuestras luchas por la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad.

 

Hypatia se supone que nació hacia el año 370 de nuestra era, y murió asesinada en el año 415. Alejandría, su ciudad natal, fundada por Alejandro el Grande en el año 372 antes de Nuestra Era, estaba ubicada en el Bajo Egipto, al oeste del Delta del Nilo, y sobre el mar Mediterráneo, aproximadamente donde hoy se encuentra la ciudad del mismo nombre.

 

En su época, Alejandría era la tercera más grande ciudad del Imperio Romano, el cual se encontraba en sus postrimerías, debido a sus numerosas crisis internas, de la que resultó el cisma entre Roma y Bizancio, quedando Alejandría bajo la égida del Imperio Romano de Oriente, con capital en Constantinopla, para finalmente hacia los años 640 caer bajo el dominio musulmán.

 

Alejandría fue por más de siete siglos, hasta la muerte de Hypatia, el centro comercial e intelectual más importante del mundo antiguo. Su Museo y Biblioteca, impulsados desde los orígenes de la ciudad por Ptolomeo, compañero de Alejandro el Grande, constituyeron de hecho la primera universidad del mundo. La biblioteca llegó a albergar más de 700.000 volúmenes de todos los terrenos del saber, la literatura y el arte; así como el museo albergada colecciones riquísimas en arte, botánica y zoología.

 

Las luchas internas, y en particular las luchas religiosas entre el cristianismo montante y las diversas corrientes místicas y/o religiosas llamadas paganas, como el mitraísmo, el culto de la diosa Isis y el judaísmo, llevaron a un debilitamiento de las ciencias y las artes, y por consiguiente de las instituciones cultas. Cuando el 27 de febrero de 380 – Hypatia tendría unos diez años – el Emperador Teodosio proclama la fe católica como la religión oficial del  imperio, en detrimento de una cierta pluralidad y coexistencia religiosa, sonó el momento de su definitiva decadencia.

 

Hypatia era hija de Theón, un erudito matemático y astrónomo, que vivió aproximadamente entre el 335 y el 405 de Nuestra Era. Theón, de origen greco-egipcio, fue el último director del Museo de Alejandría.

 

Hypatia, siendo adolescente, estuvo estudiando en Atenas, y con el tiempo devino experta en matemática y astronomía, pero quedó asimismo en la historia como una filósofa de fuste que fundó la Escuela Neoplatónica de Alejandría, pero con especial énfasis en los estudios sobre Sócrates. Ella escribió comentarios sobre obras matemáticas, como “La Aritmética” de Diofante y “Los cónicos” de Apolonio. Asimismo comentó trabajos de Ptolomeo. Participa en la publicación de una nueva versión de los “Elementos de geometría” de Euclides.

 

Hypatia es la primera científica en revelar la teoría del sistema heliocéntrico que demuestra que la Tierra gira alrededor del Sol, no haciendo círculos sino haciendo elipses, lo que fue una revelación capital para la astronomía que permitió comprender, por ejemplo, los fenómenos solsticiales. Ella se interesa asimismo en temas técnicos, y participa en la construcción de aparatos científicos como el planisferio y el hidroscopio. Escribió varias obras, pero no queda ninguna habiendo sido destruidas cuando el incendio de la Biblioteca de Alejandría. De echo, se la conoce más a través de escritos de sus discípulos que de ella misma.

 

A la muerte de su padre, con quien colaboraba, ella se lanza sola en la exitosa tarea pedagógica, en particular en las enseñanzas filosóficas. Congrega en su escuela numerosos estudiantes, de su ciudad como venidos desde lejos. Enseña Aristóteles, PlatónPlotino, Pitágoras, entre otros. Da cursos de ontología y ética. La asistencia a sus cursos es libre en el ámbito público; pero también enseña a un círculo más privado. Contra la costumbres greco-tardías, no mezcla en sus estudios la filosofía y prácticas mágicas, tan de moda en ese momento. Y sus discípulos más cercanos, como Herculano, Olimpo Synesio, se presentan como un grupo de discípulos que tienen entre ellos unos lazos de fraternidad y solidaridad muy estrechos, al punto de guardar el secreto sobre las enseñanzas que recibían de Hypatia.

 

Como señalamos más arriba, Hypatia vive un período que ve el triunfo del cristianismo en el Imperio Romano. Se trata de un cristianismo diferente al de los primeros tiempos, ahora profundamente impregnado de las versiones del Apóstol Pablo y sus discípulos, el cual rechaza visceralmente a la ciencia y es profundamente misógino. En esta versión paulista triunfante, la mujer es colocada en una situación de profunda inferioridad en relación al hombre y se opone la razón a la fe, la primera volviéndose en su versión enemiga de la segunda. La razón está percibida como una marca de orgullo y – se señala – “es el comienzo de la revuelta contra dios”. En la Epístola a los CorintiosPablo señala: “Destruiré la sabiduría de los sabios. Y desecharé el entendimiento de los entendidos”. Esta es la versión del cristianismo que se impone en Alejandría en esa época y la que finalmente se impondrá por sobre otras corrientes cristianas, que calificadas de heréticas sufrirán persecuciones y su eliminación por la fuerza.

 

En este contexto Hypatia es una molestia. Ella no es cristiana y tampoco defiende ni las creencias griegas ni los cultos paganos, tan comunes y populares entonces. Ella defiende la antigua estructura de la “civitas” fundada sobre un gobierno civil laico, es decir, que no toma partido por una religión, y sobre el debate público. Esta es la herencia política griega y la práctica tradicional romana. Para completar, el gobernador romano de Egipto, Orestes, si bien el imperio adoptó el cristianismo como religión oficial, se mantiene bastante al margen de la misma. Por esta razón se acusa a Hypatia de ejercer influencia sobre Orestes, el cual fue uno de sus discípulos en su círculo íntimo.

 

Sócrates el Escolástico, historiador cristiano, no deja oculta su admiración por esta remarcable mujer. Decía: “Ella había alcanzado un tal nivel de cultura que superaba en este punto a los filósofos ... Ella dispensaba todos los conocimientos filosóficos a quien quisiera, es por eso que quién querían hacer filosofía iban a donde ella. La franqueza de la cual hacía gala, más su educación hacía que ella afrontara frente a frente y con la mayor sangre fría incluso a los gobernantes. Y no tenía la más mínima vergüenza de encontrarse entre hombres, porque debido a su maestría superior, eran más bien ellos que tenían vergüenza y temor frente a ella ...

 

También hay que decir que todos los testimonios indican que Hypatia era una mujer de una extraordinaria belleza, lo que sirvió asimismo como otro elemento acusatorio, al señalarse su supuesta capacidad de ejercer encantamientos satánicos sobre los hombres, y en particular sobre el prefecto romano Orestes, dado que éste era poco proclive a aceptar las directivas cristianas.

 

Teófilo, nombrado Patriarca de Alejandría en el 385, es decir, 5 años después que el cristianismo se vuelve religión oficial del imperio, entabla una dura lucha contra el paganismo, al cual prácticamente aniquila, para devenir la religión dominante en la ciudad. No hay que olvidar que Alejandría era uno de los tres patriarcados católicos existentes en la época, siendo los otros Roma y Antioquía.

 

Su obra es seguida, por Cirilo, quien es nombrado Patriarca en el 412, y se aplica a ampliar la persecución a cristianos herejes, judíos y otras minorías y va a hacer montar las tensiones en la ciudad hasta lo insoportable, pues pretende involucrar en las persecuciones a los gobernadores romanos, que se resisten. Los cristianos católicos, cada vez más numerosos a través de las conversiones, muchas de ellas forzadas o como estrategia de supervivencia, se muestran cada vez más fieles al dogma predominante y hostiles a la ciencia. Inspirados en Paulo de Tarsoy en la mencionada epístola, los cristianos se preguntaban: “¿cómo el hombre puede permitirse comprender su universo cuando dios es el solo y único creador de todo? ¿Para qué estudiar, comprender y caer así en los brazos del Maligno, mientras Jesús el hijo del padre afirmó que el juicio último llegaría pronto?. Comprender el universo es querer tocar e igualar a dios”. Argumentos, agrego, que llegan incluso hasta hoy mismo.

 

Es la escalada de la violencia. Hypatia continúa con sus enseñanzas. Continúa sus cursos los cuales no pueden no llegar a otras conclusiones lógicas que no cuestionen la irracionalidad de la teología cristiana. Hypatia se vuelve entonces una enemiga de la fe.

 

Marzo del 415. El fin de aproxima. El prefecto romano Orestes escapa a un atentado preparado por Cirilo y huye, dejando todo el poder a los católicos. Cirilo lanza entonces la muchedumbre, excitada por Pedro, uno de sus discípulos, hacia la casa de Hypatia. La multitud encuentran a Hypatia llegando a su casa en un carruaje. La toman por la fuerza y la conducen arrastrándola a la iglesia llamada Cesarea, la desnudan, golpean y posiblemente violan. Con unos caracoles afilados le arrancan la piel, luego la descuartizan, llevando en triunfo sus restos hasta un lugar llamado Cinarion, donde los queman. Es el fin de su vida física. Pero nace un símbolo del librepensamiento.

 

Porque en Hypatia es a la vez a la mujer y a la ciencia que se asesina. Tuvo la valentía de rechazar el someterse: no adhiriendo a ninguna religión, no se convirtió en cristiana para intentar salvar su vida, como le aconsejara Orestes; ella privilegió la razón humana y la observación científica antes que la fe. Fue fiel a su libertad de palabra y de espíritu y al amor a la ciencia y a la filosofía. Además, para conservar su libertad como mujer, nunca se casó, y se dice que era virgen. Por todo esto ella debía morir.

 

Con la muerte de Hypatia, comenzó un largo período histórico de predomino católico y de oscurantismo social. Los últimos intelectuales de Alejandría huyeron y desaparecieron de la historia. La Biblioteca, el centro intelectual más importante del mundo antiguo, quemada y destruida. perdiéndose para siempre buena parte de la producción cultural de la época. El Imperio Romano desaparecería décadas después, y comenzaría la larga época medieval.

 

Dos siglos más tarde, el Obispo católico egipcio Juan de Nikiu escribió sobre Hypatia. Su discurso no tiene desperdicio. Decía: “En aquellos tiempos apareció una mujer filósofa, una pagana nombrada Hypatia y ella se consagraba a tiempo completo a la magia, a los astrolabios y a los instrumentos de música y ella realizaba encantamientos sobre mucha gente con sus dones satánicos. Y el gobernador de la ciudad la honraba en demasía, porque ella lo había encantado con su magia. Entonces este gobernador deja de ir a la iglesia como era su costumbre. Una multitud de creyentes se reúne guiada por Pedro el magistrado – quien era bajo todo aspecto un perfecto creyente en Jesucristo – y emprendieron la búsqueda de esta mujer pagana que había embrujado al pueblo de la ciudad y al prefecto con sus sortilegios. Y cuando supieron donde estaba, la encontraron sentada y arrancándola de su silla la arrastraron hasta la gran iglesia llamada Cesarion. Y arrancaron sus vestimentas y la arrastraron por las calles de la ciudad hasta que murió. Y la trasportaron a un lugar llamado Cinaron donde quemaron su cuerpo. Y toda la gente seguidora del patriarca Cirilo lo llamaron el nuevo Teófilo, porque había destruido los últimos restos de idolatría en la ciudad”.

 

Cirilo de Alejandría será reconocido como “santo” entre los católicos y los ortodoxos. San Cirilo es celebrado los 27 de junio por la grey católica. En 1882 el Papa LeonXIII lo proclama Doctor de la Iglesia. Recientemente, en el 2007, el Papa Benedicto le rinde homenaje por su contribución al desarrollo del culto mariano.

 

Hypatia precedió en su martirio a otros científicos de espíritu libre. Giordano Bruno fue quemado en la hoguera en el 1600; Giulio Cesare Vanini, quemado en 1619; Pietro D'Abano, muerto en prisión en 1316; Miguel Servet, muerto en la hoguera en el 1553;García de Orta, perseguido por la inquisición, muere en 1568; Galileo Galilei, también perseguido por la Iglesia Católica. Esto nos habla de una constante a través del tiempo. El asesinato de Hypatia no fue un hecho coyuntural de la historia. Fue el comienzo de una historia sembrada con sangre de mártires de la libertad de pensamiento.

 

La Inquisición Católica persiguió y exterminó a miles de personas por el único pecado de pensar libremente. Y debemos incluir a las miles de mujeres quemadas en la hoguera acusadas de brujería. También Hypatia fue sus antecesora.

 

Hypatia fue un símbolo de libertad de pensamiento y de conciencia. Así mismo de la libertad de investigar, de preguntarse el porqué de todas las cosas y de desafiar las verdades reveladas y los dogmas. Por ello nunca fue olvidada, aunque con su muerte se buscara que desapareciera. Ella aun continúa a inspirarnos, como lo hizo con el célebre pintor Rafael Sanzio.

 

Cuando éste realizó en 1509 el boceto de su conocida pintura ”La Escuela de Atenas”, con destino al Vaticano y la presenta a los obispos, entre las figuras de Zenón, Sócrates, Ptolomeo, Platón, Heráclito, etc. aparecía a la izquierda del cuadro, entre Parménides y Pitágoras una figura femenina. Interrogado Rafael, indicó que era Hypatia, “la más famosa de los miembros de la Escuela de Atenas”, según él. La respuesta fue inmediata: “Sácala de ahí. La fe no nos permite saber nada de ella”. Rafaello hizo, y en su lugar puso la figura ostensiblemente afeminada de Franceso María della Rovere, sobrino del Papa Julio II. Así, con este artilugio, Rafael logró que Hypatia siga presente en la “Escuela de Atenas”, desafiando la autoridad vaticana, y quedando para siempre como un símbolo que, en las propias entrañas del oscurantismo que la asesinó, presagia que la lucha por las libertades aun está inconclusa.

 

Hoy nos toca a nosotros efectuar un homenaje a esta asombrosa mujer, de espíritu libre, para que siga viviendo con su ejemplo en nuestra memoria. Hoy, 1600 años después de su alevoso asesinato, la evocamos prolongando su inmortalidad. Cada vez que la recordemos, cada vez que hablemos de ella, estaremos prolongando su vida y poniendo de relieve su ejemplo. Pero también nos recuerda a todos y cada uno de los librepensadores, nuestro compromiso con nuestros ideales de libertad. Y nuestro compromiso es acción para construir una nueva civilización humana, donde la persecución a la ciencia y al pensamiento y la discriminación quede desterrada para siempre.

 

Porque Hypatia tiene mucho para dar aun. A condición de que tengamos la misma valentía que ella. Hypatia es una bandera y una antorcha de luz, para guiarnos en los difíciles combates que nos esperan.

 

 

 

 

 

 

Hypatia en la pintura "La Escuela de Atenas" de Rafael, entre Parménides y Pitágoras.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Last modified on Friday, 25 July 2014 19:16

Leave a comment

Los campos indicados con (*) son requeridos.
Su direccion de email no sera publicada.

ARTÍCULOS POR FECHA

« June 2017 »
Mon Tue Wed Thu Fri Sat Sun
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30    
EL CLIMA EN NUESTRO PAÍS